Una fractura de cadera es una ruptura en los huesos de la cadera cerca de la parte superior de la pierna, pudiendo suceder a cualquier edad, aunque es más común en las personas mayores a 65 años.
A medida que se envejece, la parte interna de los huesos se vuelve porosa por una pérdida de calcio, lo que se llama perder masa ósea, que con el tiempo hace que se debiliten los huesos y que tengan más probabilidades de quebrarse. Las fracturas de cadera son más comunes en las mujeres porque tienen una masa ósea menor por naturaleza y pierden masa ósea más rápido que los hombres.

 

Síntomas

Las fracturas de cadera por lo general son provocadas por una caída, y de ser así, es posible que experimente los siguientes síntomas:

  • Dolor intenso en la cadera o en el área pélvica.
  • Moretones y/o hinchazón en el área de la cadera.
  • Incapacidad de soportar peso con la cadera.
  • Dificultad para caminar.

 

Prevención

Consejos para ayudar a prevenir una fractura de cadera:

  • Hacer actividad física en forma regular para mantener los músculos y los huesos fuertes.
  • Comer y beber productos con calcio (por ejemplo: leche, queso, yogur, sardinas, brócoli, entre otros) para mantener los huesos fuertes.
  • Tomar vitamina D para ayudar al cuerpo a absorber calcio.
  • Aumente la seguridad de su hogar: Asegúrese de tener una buena iluminación para que le ayuden a evitar tropezarse con objetos que no sean fáciles de ver; las alfombras deben estar firmemente sujetas al piso o tener una superficie antideslizante; los cables de electricidad no deben quedar en el piso en las áreas de paso; y tenga pasamanos a ambos lados de las escaleras para apoyarse.

 

A considerar

La mayoría de las personas que tienen fracturas de cadera necesitan cirugía para asegurarse de que la pierna se cure de forma adecuada. Pero de todos modos, algunas personas pueden no necesitar de una cirugía de cadera debido a que tengan alguna enfermedad o su estado de salud no sea bueno, poniéndolo el médico en tracción para ayudar a que su cadera sane. La tracción lo mantiene inmóvil durante un período prolongado.
Es posible que necesite visitar a un fisioterapeuta como parte de su recuperación. En la fisioterapia, aprenderá a sentarse, ponerse de pie y caminar sin volver a lesionarse la cadera, a su vez que realizará ejercicios para ayudarlo a volverse más fuerte.
Cuando regrese a su hogar después de la cirugía, es posible que necesite la ayuda de un enfermero en el hogar (un acompañante) o de un familiar, ya que las tareas diarias serán más difíciles de realizar mientras no pueda moverse con facilidad.

 

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